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Arique, revista de poesía
Se publica en Cuba, de forma artesanal, 
en edición trimestral limitada de 200 ejemplares desde Julio de 2000.
Regularmente en la web desde octubre de 2005.
Cuba  
Puente de la Concordia, Matanzas, Cuba

Luis Lorente
Luis Lorente
(Cárdenas, 1940). Sus textos aparecen con frecuencia en publicaciones de Cuba y otros países. Ha publicado Las puertas y los pasos (1975), Café nocturno y Ella cantaba en La Habana. Este fragmento pertenece a un texto mayor sobre la ciudad de Matanzas.

Luis Lorente escribe sobre Matanzas

Matanzas tiene algo que mata o enloquece. Yo no se qué será; nadie lo sabe. Lugareño y viajero hablarán de misterio. Hasta los mismos confines del delirio se especula. Es que nunca se ha hallado una explicación que nos convenza. Quizás sea el mar, el oleaje con sus pausas y cadencias irreverentes, un ritmo de majestuosidad capaz de producir placer, regocijo o terror a quien lo escucha. Pudiera ser también la cercanía del valle, su tangencial presencia; el valle que debe su nombre a una voz indígena y, al igual que el de la ciudad, está íntimamente relacionado con la muerte. 0 las brumas, que solo allí uno puede tocar con las manos, cuando en las madrugadas y hasta en la plenitud de las mañanas, con reiterada frecuencia, descienden para envolver los ríos y sus puentes, los parques y las casas. La ciudad dividida: una parte debajo, la otra encima de las brumas. Entre esas moles densas, el barrio de Versalles ha desaparecido. Yo vi las brumas permanecer en los zaguanes y en algunas cocinas mientras se colaba el café del amanezco.

Esto enloquece o mata. Uno no sabe siquedarse a ser su víctima demente, o irse, abandonarla de alguna manera que no sea para siempre. No se trata de un mito. Algo sucede allá donde hay seres que sufren perturbaciones, esa impronta fatal que también llaman "muertes de repente", y para la cual fueron escogidos los poetas, ese espécimen casi endémico que ha proliferado siempre.

Los que han sobrevivido y los que con alguna lucidez hoy permanecen no han encontrado cómo descifrar el enigma que pende amenazando la ciudad de los puentes. Demencia o muerte abrupta navegan la corriente de los ríos y se impregnan en la brisa que desde la bahía baña toda Matan­zas, las Alturas de Simpson, las cumbres donde brillan varios verdes, la arena cenicienta de sus tímidas playas.

No.1, Julio de 2000

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