Aramís Laurencio Aguiar
Luz y sombras
Su cuerpo de ñuz me entrega
y mis sombras lo envuelven en un abrazo.
Su alma sin manchas hasta mí vuela,
Yin y Yang unidos en bíblico orgasmo.
Mujer pura de sol y vida
amante de mis brumas a pesar del abismo
mi oscuro amor le envío sobre el grito del lobo.
Licantrópica pasión que en su penumbra nos envolvió.
Siempre que hacemos el amor
nacen palomas y sierpes.
La bestia de mi deseo la atrae.
El frágil cristal de su entrega
me hace rehén de su transparente fuego.
Mujer que sangra cuando un ángel merece morir,
mujer que al Señor de las Moscas rechaza
y se hunde sin temor en espesa niebla
sin perder su nombre, sin perder su esencia.
Levanta su sol sobre mi nublado cielo,
ahora mi luna reina sobre todos sus miedos
y no llega a morir el negro de mi noche.
En sus ojos aún vive el brillodel diurno espejo.
Todo es fusión de ruidos y silencios.
Diosa de la Primavera
por el Dueño del Invierno adorada,
canto de agua, dolor en la flor
planetas distantes que el amor unió.
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