Leonora Acuña de Marmolejo
Soneto a Francisco Henríquez*
Mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡ habrá poesía!
Gustavo Adolfo Bécquer
El verso de tu rico hontanar,
en resonancias cósmico mensaje,
sonoroso y fraterno en su abrazar
te brotó en CUBANEANDO cual un viaje.
En Unión de Reyes, (Matanzas), Cuba,
una cuna orgullosa te meció,
y hoy cual bardo haces que tu verbo suba
en memorias que el cielo propició.
Con tus cien sonetillos CUBANEANDO
tus paisanos han vuelto a recordar
vivencias ya borrosas u olvidadas;
y otros pueblos seguimos admirando
de tu PERLA ANTILLANA el rutilar
que en el mar riela en glorias alcanzadas!
* Francisco Henríquez recibió el Premio José Vasconcelos, 2005
Molinero del azar
Diamantes son pedazos de carbón
que persistieron en su trabajo
Epígrafes de Forbes
Muele, muele molinero,
no abandones tu destino
muele y muele en tu camino,
alcanza el lugar cimero.
Las aspas de tu molino
son las aspas de tus ansias
que te darán las ganancias
al final…¡oh, peregrino!
Muele, muele molinero
mueve, mueve tu molino,
busca, busca tu destino
que gana el que es tesonero.
No te canses molinero,
molinero del azar;
¡podrás tu estrella alcanzar
si tus aspas son de acero!
No te canses molinero
piensa que el camino es corto;
vé en el resplandor del orto
con la fe del carbonero.
Todos somos molineros
en pos de nuestro destino
y molemos el camino
con ansias de marineros.
Si alcanzar quieres la estrella
al final de la jornada,
de amor y paz, haz cruzada
y deja una limpia huella.
¡Haz que tu molino sea
MENSAJERO NAVIDEÑO
y haz realidad aque sueño
de Cristo de Galilea!
Shakespeare trofeo de excelencia.
Famous Poets Society of Oregón. (2002)
Vuelo sin huella
Fue con tu amor y la ilusión aquella
conque anidé en tus sueños como enclave;
pero hoy en tu vida ya no cabe
el dolor de mi voz, ni mi querella:
hoy yo turbo tus cielos, y sin huella,
remontando tus aires soy cual ave,
que amargada al medir tu espacio sabe,
cuán lejana y esquiva está tu estrella!
Callada y anhelante cual gaviota,
desciendo hasta la espuma de tu flota
a devorar ansiosa tus azares.
Estrújame las alas y la calma,
pero libera compasivo mi alma:
¡aproxima tu estrella a mis pesares!
Del libro Poemas en la red
El sueño del lucero
(Monóstrofe)
Sediento estoy - me dijo enardecido,
y yo le dije compasiva:- ¡ Bebe !,
calma tu sed en el Jordán de mi alma,
que limpia es, y clara y transparente.
El bebió. Sació su sed y se quedó dormido;
y en mi alma entonces, ¡se durmió un lucero!
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